viernes, 26 de julio de 2013

Un poema.


Si tan solo bastase una flor
para llenar de fragancia
los tiempos de la primavera
no volvería a transitar
los caminos de la memoria,
recogiendo las flores secas
de mi juventud pasada.

Si tan solo bastase un poema
para que el viento se doble
a las espigas,
para que el mar violento
obedezca sumiso
a los timones gastados
de naves perdidas.

Si tan solo bastase una palabra
de amor, para dar dicha
a los corazones
añejos en angustias veladas
por la espera
y dar en las bocas
la dulzura del te quiero
con el firme compromiso
que nos brinda.

Si tan solo bastase una vida
para alcanzar del mundo
toda su grandeza
no me sentaría a escribir
mis sueños de niña.

Escribiría sobre la sonrisa
de toda mi América,
escribiría mi historia,
ya muy vieja,
rodeada de cielos y lloviznas
en la siguiente vida
que me espera.

(Emilia Marcano Quijada)

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